Diario de  Torremolinos
23/09/2018

Torremolinos

 

Ángeles Vergara, la marioneta del PSOE en Torremolinos

15-11-2016
Visto por 4407 personas
Torremolinos Torremolinos Ángeles Vergara, la marioneta del PSOE en Torremolinos
En más de un año ejerciendo en la oposición en el Ayuntamiento el balance que se puede hacer de la gestión de la portavoz del Grupo Municipal de Ciudadanos en Torremolinos, Ángeles Vergara, es que baila al son que le marca José Ortiz. Ha sido un año de sequía de propuestas para intentar arrimar el hombro y sacar a Torremolinos de la grave situación económica en la que se encuentra.

Vergara comenzó su mandato dejando “cadáveres políticos” demostrando que su designación fue un asunto de dedocracia. Causó un verdadero revuelo mediático que pagara sus "deudas políticas" para alcanzar el puesto que hoy disfruta despidiendo a su secretaria y persona de confianza, Ana Martín Sainz-Maza, (que sufre esclerosis múltiple y tiene un 40 % de minusvalía) por imposición de Juan Cassà, concejal de la formación por Málaga que quiso colocar en su lugar a su amigo íntimo, Francisco Lupiáñez.

En tan sólo nueve meses, de los cuatro concejales que tenía se quedaron reducidos a tres ya que la formación naranja expulsó al edil Juan Machío, que se pasó al Grupo Mixto, después del escándalo protagonizado por éste por haber colocado a su cuñado en Samset, una empresa municipal, y tras haber tenido varias confrontaciones con Vergara por las supuestas filtraciones de detalles íntimos de su vida privada en las redes sociales por las que se le abrió un expediente disciplinario. Y es que desde el primer momento, la mala relación entre los cuatro concejales de Ciudadanos en Torremolinos era un secreto a voces en el Ayuntamiento.

El pasado 6 de septiembre, Vergara era elegida para presidir la comisión de investigación sobre el ruido que enfrenta a empresarios y vecinos de la zona de Los Álamos. Un mes después de su creación aún no se habían reunido. La portavoz de Ciudadanos alegó que “quería ir sobre pasos seguros” y que el encuentro se había postergado por la celebración de la Feria de San Miguel.

A mediados de octubre, Vergara pedía tras celebrarse por fin la primera reunión de la comisión de investigación que fuese pública y televisada por “la máxima transparencia para el buen desarrollo de la misma debido a la importancia que podrían tener sus resultados y conclusiones finales”, explicaba. Se puede decir que es la única propuesta interesante de la formación naranja que presume de una gestión basada en el diálogo, la transparencia y el consenso. Y es que en este asunto, como en tantos otros, Vergara se deja aconsejar por lo que le apunte el propio alcalde Ortiz.

La inexperiencia política le está pasando factura a Vergara además del hecho de haber demostrado ineficacia para plantarle cara al PSOE, ineptitud para convertirse en una líder entre sus propios compañeros de partido y un desconocimiento total de los problemas que aquejan a Torremolinos. Y es que Vergara sigue empadronada en Málaga capital y acude al municipio para cubrir expediente y cobrar por su trabajo sin que hasta ahora hayamos visto resultados positivos.

Desde mayo de 2015, cuando se celebraron las elecciones municipales que supusieron el pistoletazo de salida para la expansión nacional de Ciudadanos, la formación emergente ha expulsado a más de 50 concejales por no cumplir con el reglamento interno o pactar con partidos que Ciudadanos considera independentistas como Comprimís o contrarios a sus planteamientos. Además, más de una decena de ediles han dejado voluntariamente el partido. Albert Rivera puede tener un discurso carismático pero le falta rodearse de personas capaces y comprometidas con el ideario de la formación a la que se le acusan de ser la marca blanca del PP pero que pacta con formaciones de izquierdas o de derechas al son que más caliente en cada municipio.