Diario de  Torremolinos
19/04/2021

Economia

 

Prefiero el paro a trabajar: Cómo cambiar la cultura de la economía sumergida

22-07-2016
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Economia Economia Prefiero el paro a trabajar: Cómo cambiar la cultura de la economía sumergida
“Encontrar un empleo hoy en día es un lujo”, “el mercado laboral está muy complicado”, “mi hijo tiene una carrera y se ha tenido que ir fuera de España”… estas frases las escuchamos a diario. Son las quejas de millones de ciudadanos en cualquier punto del país que se sienten angustiados cuando tienen que mantener una familia o cuando ven que las prestaciones por desempleo se le están acabando. En la otra cara de la moneda están los empresarios que se las ven y desean para encontrar gente que esté dispuesta a trabajar. Las personas que buscamos empleo nos hemos vuelto más exigentes: Queremos ganar más haciendo menos y muchos se conforman con apurar el subsidio por desempleo y compensarlo con trabajos en “negro”. Entre todos estamos contribuyendo a no salir del atolladero. En el ránking de corrupción, España ocupa la posición 40 de 175 países incluidos en un informe realizado por Randstad.

El hecho es que la economía sumergida es una realidad en España. Las actividades bajo cuerda, 'en B' o 'en negro' como puedan ser la evasión de impuestos o trabajar sin alta en la Seguridad Social suponen millones de euros al Estado. Este tipo de actividades alcanzan en España, de forma sistemática, un nivel en torno al 17 o 20% del PIB en los últimos cinco años, un dato que está por encima de la media de los países europeos, a tenor de los datos recabados por varios estudios internacionales.

Pero pequeños y grandes no defraudan de la misma manera y, según denuncian los técnicos de Hacienda, tampoco se les persigue igual, ni se les castiga con el mismo baremo. Se pierde mucho dinero en operaciones que no se consideran un fraude sancionable sino un perjuicio de ley. Al final, juegan en el límite del riesgo sabiendo que hay tan pocos inspectores que no les van a pillar y que, aunque les pillen, no les van a sancionar. Sin embargo, un electricista que no esté haciendo las facturas no tendrá opción, será fraude y recibirá su sanción correspondiente.

Para combatir la economía sumergida habría que incidir primero en la conciencia, conseguir cambiarla, como se hizo con el tráfico y la velocidad o el tabaco. En los últimos años, las ilegalidades más comunes, pasando de no dar de alta y tener a extranjeros sin permiso de trabajo, hay un repunte de la falsa contratación a tiempo parcial y las figuras de falsos autónomos, que van 'in crescendo' en perfiles como los instaladores de gas, de luz y el transporte, pero también en profesiones liberales como los arquitectos o los ingenieros. Los sectores donde más irregularidades se cometen son la agricultura y la hostelería, en especial, en grandes eventos, según los profesionales de Gestha.

Pero también habría que arbitrar medidas como que la creación de empresas en España sea gratis, tributando únicamente a través del IVA y a partir de unos beneficios que, al menos, permitan que una empresa sea viable e incluso se debería poder compatibilizar el paro con los pequeños beneficios que se obtengan.

Mientras tengamos la imagen en España de que las grandes empresas y las corporaciones bancarias tienen amnistía fiscal con muchísimas fórmulas para pagar menos impuestos utilizando normativas mercantiles, civiles e internacionales frente a la persecución de las pequeñas y medianas y mientras el estado de corrupción generalizado haga que tengamos la impresión de que nuestros impuestos no van destinados a mejorar servicios sociales, no lograremos invertir esta situación y el fraude seguirá siendo el cáncer que ahogue nuestra economía. Y cuando cunda el ejemplo de otros países europeos como Suecia o Dinamarca donde el nivel impositivo es muy alto pero ni se plantean defraudar porque no existe esa sensación generalizada de corruptela.

Los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), desde la Plataforma por la Justicia Fiscal en la que se integran organizaciones sociales y sindicatos, una entidad social que se constituyó en junio de este año, reclaman que se ponga en marcha un sistema tributario progresivo para paliar las desigualdades económicas que cada vez más se evidencian en la sociedad española.

Se trata de concienciar tanto a la clase política como a la sociedad en su conjunto de la importancia que tiene que el sistema fiscal español sea reformulado para ajustarse al artículo 31 de la Constitución, que recoge los principios de progresividad y e igualdad, los cuales no se respetan actualmente.

Para los Técnicos y el resto de integrantes de la plataforma, es indispensable que el nuevo gobierno que se forme tras las elecciones ponga en marcha varias líneas de actuación: dotar al sistema fiscal de mayor progresividad, a través de un mayor peso de la imposición directa frente a la indirecta, igualar el tratamiento de las rentas del capital y del trabajo, limitar las deducciones del Impuesto de Sociedades y alcanzar un nivel de presión fiscal similar al del resto de la UE, pues actualmente existe una diferencia de casi seis puntos (34,4% de España frente al 40% de la media de la UE).

Además, Gestha pide un plan eficaz y realista contra el fraude fiscal, que al año supone una media de 2.000 euros más en impuestos para los contribuyentes de a pie ajenos a estas prácticas. Según el colectivo, un plan integral contra el fraude permitiría recaudar a medio plazo alrededor de 40.000 millones. Si bien hay un requisito imprescindible para llevarlo a cabo: Contar con más efectivos dedicados a luchar contra el fraude -pues España está en desventaja respecto al resto de la UE, ya que sólo tiene un empleado para 1.928 contribuyentes, mientras que en países como Francia hay uno para 860 ciudadanos- y atribuir mayores competencias a los Técnicos en relación con el control de grandes empresas y fortunas.

Asimismo, la Plataforma solicita mecanismos para que haya una mayor transparencia fiscal en el ámbito empresarial, pues las ventajas fiscales de las que disponen las grandes empresas les permiten tributar a un tipo medio efectivo del 6%, mientras que las pymes tributan casi al 15%. Además, Gestha recuerda que las grandes multinacionales y patrimonios son los culpables del 72% del fraude fiscal en España.

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