Diario de  Torremolinos
30/11/2020

Torremolinos

 

Medioambiente de Torremolinos multa a una vecina con 250 euros por dar de comer a gatos callejeros a los que costeaba su esterilización

31-01-2017
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Torremolinos Torremolinos Medioambiente de Torremolinos multa a una vecina con 250 euros por dar de comer a gatos callejeros a los que costeaba su esterilización
“No es justo que multen a M. M (ponemos las siglas para preservar su identidad) por cuidar de una colonia de gatitos en Torremolinos. Ella se encarga con muchísimo esfuerzo de esterilizar de su bolsillo para frenar el aumento de la natalidad, de tratarlos cuando están malitos y de alimentarlos y ha sido multada con 250 euros. Señores politicos: ¿no tenemos bastante los torremolinenses con soportar el no tener una protectora de animales y que el ayuntamiento destiñe el dinero de los ciudadanos en una perrera para limpiar las calles de animales y enriquecerse con ello? Si hay ciudadanos a los que no le gustan los gatos y no los quieren en las calles, a nosotros los animalistas tampoco nos gusta que haya gatos en la calle. Para eso los castramos para reducir éticamente la población felina ¡Basta ya de la política antianimalista!" Con estas elocuentes palabras resume en las redes sociales una vecina de Torremolinos el caso de una señora que ha sido multada por realizar un trabajo que supuestamente le corresponde realizar a la delegación de Medioambiente del Ayuntamiento.

En la notificación municipal se explica que la citada infractora daba de comer a los animales callejeros en la vía pública colocando un plato con pienso y una lata de comida en la acera de la Avenida Palma de Mallorca esquina con Avenida Joan Miró.

La normativa establece que en base al artículo 42 a) 10 de la ordenanza nº 50, constituye una infracción leve suministrar alimentos en vías y espacios públicos o privados de uso común a animales vagabundos o abandonados, así como a cualquier otros (incluidas las aves) cuando de ello puede derivarse molestias, daños o focos de insalubridad, prohibición prevista en el artículo 10.4 de la misma.

La normativa preveé que este tipo de infracciones leves son sancionadas con multas comprendidas entre los 75 a 500 euros, de conformidad de la citada ordenanza.

Lo curioso que es que el procedimiento administrativo común da un plazo máximo de seis meses en el que debe notificarse la resolución expresa pero la fecha en la que se observó la infracción es de octubre de 2015 mientras que se le notifica el 13 de enero de 2017.

El tema de dar de comer a animales sin dueño en la vía pública ha generado mucha controversia en nuestro país. En marzo de 2015 se creó una gran polémica en el municipio grancanario de Ingenio por el comunicado lanzado por la Concejalía de Salud Pública en el que se emplazaba a los vecinos a que se abstengan de alimentar a los animales abandonados en la vía pública, ante lo que el consistorio considera un alarmante aumento de presencia de gatos. El incumplirlo conllevaba a sanciones que oscilaban entre los 750 y los 3.000 euros. El portavoz del PSOE en Ingenio calificó en su día la medida nada sensible pero el concejal de Salud Pública matizó que se ha malentendido el comunicado y la actuación se restringía a un lugar concreto del municipio, al entorno del colegio de La Pastrana donde hhabía un problema serio de salud pública con la aparición de ratas, cucarachas y pulgas. el concejal dijo que, en ningún caso, se trataba de dejar morir de hambre a los gatos sino que no se interfiriese en las acciones de salud pública y protección animal del consistorio.

El tema de la alimentación de los gatos callejeros está contemplado en las ordenanzas municipales de cada ciudad, no en la ley, es decir, cada municipio en su regulación sobre la tenencia de animales habla de si se puede dar de comer o no a los animales de la calle. Siempre se aconseja leer las ordenanzas del ayuntamiento (se suele publicar en la página web), para tenerlo más claro todo, y tener a mano una copia por si hiciera falta. En España lo normal es que esté prohibido y que por tanto los Ayuntamientos obliguen a los ciudadanos a dejar que los gatos mueran de hambre en espera de que una empresa o funcionarios los vayan recogiendo para matarlos.

Foto de portada: ccarlstead (flickr)