Diario de  Torremolinos
22/11/2019

Turismo

 

El interior de Málaga, destinos “Slow Inteligentes” donde vivir experiencias rurales únicas

08-11-2019
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Turismo Turismo El interior de Málaga, destinos “Slow Inteligentes” donde vivir experiencias rurales únicas
Practicar enoturismo en la Ruta de la Pasa por la Axaquía, convertirte por un día en un olivarero recogiendo las aceitunas aloreñas del mismo árbol, aprender las labores cotidianas de un cabrero, hacer una visita a una plantación y a la mayor cooperativa de Europa de frutas tropicales paseando entre mangos y aguacates, descubrir la dieta mediterránea conociendo sus espacios de elaboración: la almazara, la panadería y la bodega,... el viajero de interior quiere vivir experiencias y Málaga es un destino “Slow Inteligente” los 365 días del año.

En el interior de Málaga le espera un centenar de municipios repletos de rincones de gran valor e interés turístico y con una población de 1,641 millones de habitantes, según datos del Instituto Nacional de Estadística de 2018, que le recibirán con calor de hogar para que se sienta como en su casa. Y es que la provincia malagueña es un destino de multiaventura, de paisajes increíbles de interior, de deporte y de monumentos naturales, que le ofrece al visitante una amplia oferta de singularidades en los que es posible divertirse y descubrir, así como desconectar en plena naturaleza para alejarnos del bullicio de las ciudades pero con todas las prestaciones de calidad.

Para aplicar el concepto “slow” al turismo, hace poco comenzó a funcionar Cicerones Rurales, un proyecto de innovación social destinado a crear autoempleo vinculado al turismo de experiencias en Málaga, a través de la puesta en valor los recursos del territorio mentorizando a futuros guías locales para luchar contra el despoblamiento. Las inscripciones ya están abiertas para los primeros talleres que tendrán lugar en Vélez-Málaga y Benarrabá en este mes de noviembre. El proyecto está destinado a fomentar el emprendimiento entre jóvenes emprendedores rurales y cuenta con la financiación de La Noria Málaga y la Obra Social “La Caixa”.

La evolución que está experimentando el turismo actual pasa por la redefinición de destinos tradicionales y la inclusión de nuevas formas de viajar que repercuta de manera positiva en la comunidad local. Así un destino slow da prioridad a lo autóctono de cada zona sin que se vea perjudicado por las actuaciones del turista. Para ello hay que contar con recursos de calidad para conseguir que el viajero contribuya de manera positiva en la economía y en la sociedad del destino.

Para lograrlo es imprescindible que los negocios de hostelería ofrezcan productos locales, de temporada y que rescaten las recetas de las abuelas; tiene que ser lugares donde no exista la masificación de sus calles y plazas, cediendo el protagonismo a los pequeños comercios y tiendas de primera necesidad y, por último, donde se fomente la organización de eventos culturales locales que dinamicen la actividad diaria del destino conservando profesiones y labores de toda la vida para que el turista aprenda a conocer la zona a través de sus gentes y de sus artesanos, sus panaderos o sus comerciantes.

El destino Slow, además, se encarga de dar a conocer el producto hecho a mano y elaborado siguiendo los pasos de la tradición local con la finalidad de fomentar la tradición que un día hizo este trabajo fundamental en la economía del destino y dio tanta fama a sus habitantes con el objetivo fundamental de salvaguardar nuestra cultura para las próximas generaciones.

Además bajo la marca de Málaga a lo largo de estos últimos años la Diputación ha desarrollado una serie de proyectos estrella y ha colaborado en otros para la promoción del interior donde despuntan iniciativas como La Gran Senda de Málaga -que engloba 745 kilómetros de rutas y senderos, 35 etapas y 3 variantes y 57 municipios-, el Caminito del Rey -con más de 3 kilómetros construidos en las paredes verticales del desfiladero de los Gaitanes entre Ardales, Álora y Antequera rehabilitado por el ente supramunicipal, abierto desde finales de marzo de 2015- y Sabor a Málaga -para la promoción de los variados productos de la tierra en el que participan más de 400 empresas agropecuarias, pesqueras, agroalimentarias y gastronómicas de la provincia desde agosto de 2011 bajo un mismo sello de calidad-.