Diario de  Torremolinos
15/08/2020

Torremolinos

 

La concejala no adscrita del Ayuntamiento de Torremolinos, Lucía Cuín, percibe un 450% más que si hubiera permanecido en Vox

02-07-2020
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Torremolinos Torremolinos La concejala no adscrita del Ayuntamiento de Torremolinos, Lucía Cuín, percibe un 450% más que si hubiera permanecido en Vox
Desde que hace un año Lucía Cuín tomara posesión de su cargo como concejala por el grupo de los no adscritos, la polémica le ha rodeado. Concurrió a las elecciones municipales como número dos por la formación de Vox, a la que abandonó después de protagonizar una polémica por sumarse a la celebración del Orgullo LGTBI, lo que le supuso que su partido le pidiera que renunciara a su acta de concejal, a lo que la edil se negó y lejos de marcharse pasó a engrosar las filas de los no adscritos. Su voto fue la llave para que el socialista José Ortiz mantuviese el bastón de mando y formase gobierno con Unidas Podemos. Cuín impidió que la candidata del PP, Margarita del Cid, se convirtiese en la primera alcaldesa del municipio a tan sólo un voto. Más de doce meses después, el eco de aquella decisión queda patente en cada pleno y en redes sociales donde recibe un aluvión de críticas, según confiesa la edil. 

Precisamente en la sesión ordinaria del mes de junio, celebrada el pasado jueves, se aprobó definitivamente el Reglamento Orgánico Municipal (ROM) en la que el Equipo de Gobierno ha blindado a la edil no adscrita para asegurarse la gobernabilidad. Un dictamen que contó con la oposición frontal del PP y de Vox puesto que en el artículo 26 da luz verde para que los concejales del grupo de los no adscritos reciban asignaciones, medios materiales y económicos, la condición de ser miembros con dedicación exclusiva o parcial o ser designados para el desempeño de cargos y puestos directivos de carácter municipal. 

Desde el PP se afirma que con la redacción del nuevo ROM le supone al Ayuntamiento un desembolso superior a 270.000 euros anuales, “todo para asegurarse unas remuneraciones y un estatus político municipal”, explicaba en su intervención la concejala del PP, Gloria Manoja. La edil fue la encargada de argumentar los motivos principales por los que el PP se niega a apoyar el nuevo reglamento. 

Manoja hizo un repaso de los hitos temporales más importantes remitiéndose al 8 de mayo de 2019, 20 días antes de la elecciones municipales, elecciones que fueron ganadas por el PP, “en las que el PSOE consiguió gobernar in extremis gracias a una tránsfuga de Vox, 20 días antes de que todas las fuerzas políticas por unanimidad cerraron filas en contra de los que traicionan la voluntad de sus votantes y, en consecuencia, en contra de las fuerzas políticas que mercadean para asegurarse gobernar, tal y como ha pasado”, explicaba la edil popular.

El 15 de junio, fecha de constitución de la nueva corporación, Cuín decidió apoyar al alcalde socialista, José Ortiz, en cogobierno con Unidas Podemos: “Un miembro de Vox apoyando a la izquierda, díganme ustedes si esto es afinidad política u otro tipo de intereses”, exponía Manoja y continuaba, “el 21 de junio de 2019, la señora Cuín, ya ubicada en un espacio dentro del ayuntamiento, habiéndole facilitado todo tipo de mobiliario y medios materiales, presenta unas alegaciones al ROM consistentes en la modificación del mencionado art. 26, es decir, para asegurarse una remuneración económica, que de aprobarse definitivamente el reglamente inicial, no lo hubiera tenido y de continuar en Vox, tampoco puesto que Antonio Sevilla, número 1 de esa formación, había firmado previamente un renuncia a su remuneración salarial y había hecho una advertencia para que Cuín obrara en consecuencia”, explicaba la edil del PP.

Como explicó Manoja: “La señora Cuín, de haber seguido en Vox hubiera percibido 800 euros de plenos y comisiones, es decir, 8.400 € anuales y ahora, gracias a su apoyo de gobierno, con la aprobación de este reglamento, percibe 46.500,02 € anuales, un 450% más”, se lamentaba la edil del PP.

Para la formación popular, se está favoreciendo “una política barata pero que les saldrá cara, de secuestro de votos por parte de un concejal a beneficio de intereses personales traicionando así la voluntad de quienes les votaron”, concluía la exposición de Manoja.

En estas últimas semanas, se han estado manifestando policías locales y representantes de los trabajadores municipales ante las puertas del Ayuntamiento en repulsa por la propuesta del Equipo de Gobierno de reducir los salarios un 10% y eliminar prestaciones sociales, y en unas de sus salidas del Ayuntamiento Lucía Cuín era recibida al grito de “5000, 5000” (en referencia al salario que mensualmente percibe la edil no adscrita). 

Dicen los corrillos de la actualidad municipal que la concejala llegó a su despacho llorando, por lo que en el pleno extraordinario celebrado el 4 de junio, la concejala de Hacienda, Maribel Tocón, salió en defensa de la edil no adscrita asegurando que el Equipo de Gobierno “no iba a permitir que nadie increpara, insultara y amenazara tanto verbal como físicamente a ningún edil en el ejercicio de su derecho como representante público”.

Ayer el Diario Sur le hacía una entrevista a Lucía Cuín que, entre otras cuestiones, aseguraba que no se arrepiente de la decisión de abandonar Vox y que entró en “política para ayudar a la gente”. La concejala lamentaba que recibe un aluvión de críticas en redes sociales por su decisión e incluso hubo un tiempo que tuvo que llevar escolta por temor a ser agredida. Ser tránsfuga no es una decisión que esté bien vista por la opinión pública. 

Cuin desmiente que tenga una partida de 50.000 euros para contratar personal pero, en otra publicación que le realizaron en SUR, reconocía que una amiga suya entró como cargo de confianza adscrita al área de alcaldía. Una asesora que, en la práctica tal y como atestiguan las fotos que se publican en el portal del Ayuntamiento, acompaña a la edil a cuantas actividades públicas hace acto de presencia aunque no conste que es personal eventual que le corresponde para que le ayude en sus tareas.

Cuín tiene una dedicación al 75 por ciento por la que cobra 46.000 euros anuales brutos y está vinculada a las delegaciones de Bienestar Social y Cultura, cantidad que según la edil, se merece porque “está en el Ayuntamiento a diario. Sé las horas que le echo a esto, y la gente que me ve también lo sabe”, reconocía al corresponsal del SUR. 

Según la edil no adscrita su intención es dedicarse a la política y cada vez que le recuerdan que fue la llave para darle la alcaldía a Ortiz se defiende asegurando que tal decisión también contó con otra parte de la oposición, Por Mi Pueblo, con el exalcalde y ex militante del PP, Pedro Fernández Montes, a la sombra de la formación localista.

Con respecto a la propuesta de la bajada de salarios de la plantilla municipal, Cuín asegura que no depende de ella aunque reconoció que de la propuesta no fue informada por el Equipo de Gobierno sino por los sindicatos recordando que “solidariamente” se han bajado un diez por ciento del salario a los concejales y cargos eventuales.
 
Cuin tampoco apoyó la propuesta en el último pleno de suprimir temporalmente a los 11 cargos de confianza del Ayuntamiento, como solicitaron el PP y Vox, por considerarlo “demagógico”. El corresponsal del diario SUR le preguntó a la edil si había influido que su pareja fuese un cargo de confianza del PSOE para orientar su sentido del voto a la investidura de Ortiz, a lo que Cuín respondió que no tenía nada que ver y se limitó a referirse a sus “diferencias” con la líder de los populares en Torremolinos, Margarita del Cid.